No entiendo lo de la eucaristía

Aunque hace mucho tiempo que ya no me considero católico, no me resulta indiferente todo este relajito que se traen con el sacrificio de Jesucristo para que pagara por nuestros pecados. Y una de las escenas que más morbo me despierta es la última cena, la cual es representada en cada misa.
Se supone que cuando Jesús se disponía a comer su ultima cena, junto con sus 12 discípulos toma un pedacito de pan y les dice: “Tomad y comed. este es mi cuerpo, que será entregado por vosotros”.  Y después tomó una copita con vino, levantándola les dice: “Tomad y bebed es el, porque esta es mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que sera demarrada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados, Haced esto en conmemoración mía”.

De ahí se basan, y hasta yo ahí sabía, que era el significado de comer una hostia remojada en vino. Para mí, como católico, era como recordar aquella alianza, y a su vez, volver a vivir y reforzar la esperanza en que Dios nos ama mucho, y que nos enviaba a su mismísimo hijo para pagar por nuestros pecadillos.

Y escuchando en la radio a unos adventistas, me llama la atención de que criticaban a la Iglesia Católica porque les hacia creer a sus seguidores que la hostia verdaderamente se convertía en carne humana, y el vino realmente era “sangre”. Los adventistas se asombraban de que los católicos creyeran  que cuando se tocaba la campanita, bajaba Jesucristo del cielo para meterse en las hostias y en la copita, que por éso todos cerrábamos los ojos. Yo me divertí mucho y pensaba : “¡lo que es no conocer!”. Pero… ¿yo que tanto conozco de la eucaristía?.

Efectivamente, los católicos creen que la hostia realmente se convierte en carne, y el vino realmente se convierte en sangre. Sin embargo, la hostia seguirá conservando su sábor, téxtura y demás, que la hacen ser una oblea, lo mismo con el vino, el vino seguirá con sabor a vino. Y no solo se queda ahí, y es que si, si pudieramos hacerle un analisis químico unos segundos después de haber recibido a esta oblea, nos llevaríamos la decepción de que, hasta donde podemos comprobar con nuestros torpes métodos humanos es que la hostia no se habrá “convertido” en carne y sangre.

Voy a intentar explicarles más o menos como para donde va el misterio (no tengo resuelto el misterio). Supongamos que tomas todas las teclas de tu teclado, y las metes en un bote para hacerlas sonar como si fuese un güiro al mismo ritmo de la cumbia. Las teclas ya no estarían ordenadas como tradicionalmente estaban, ya ni siquiera estarían todas en la misma posición, y más aun, las teclas ya no nos servirían para escribir, sino solo para hacerlas sonar. Se ha cambiado la parte que se percibe a simple vista, pero aun no se ha cambiado que sean teclas de teclado de computadora. Cualquiera que las vea y conozca algun teclado, rápidamente sabrá que son las teclas de algun teclado de computadora.
Con la hostia, pasa algo alrevés volteado. Se percibe, se siente, huele, cruje, sabe, total, la mayoría de nuestros sentidos nos dicen que sigue siendo hostia y vino, perooooooooooo, en realidad, la “substancia”, ya ha sido cambiada por la mismísima carne y sangre de Jesucristo.

Y en mis años más nerds y más arrogante me hubiése reído también. Diría yo: “si le cambiamos desde los átomos, afectando a las moléculas, entonces tendremos que al cambiar de sustancia, también cambiaría de color, sábor, olor, textura, etc”.
Pero ahora entra en juego algo raro, que podría equilibrar la balanza. Entra que ahora creo que además de las móleculas, átomos, quartz y otras partículas subatómicas, existen partículas las cuales ahora es mucho muy dificiles de detectar, ya que no se comportan como las demás partículas comunes y corrientes. Es posible que las particulas casi indetectables sean solo un pequeño subconjunto de un gran número de partículas que no son para nada detectables. Y si además de los átomos de pollituro 14 que conforman una piernita de pollo, estaría también, ocupando en el mismo espacio, otra materia que para nosotros no pueda ser detectada por ningún medio?.
Bien podría ser esta materia indetectable lo que los católicos lo llaman como “substancia”. Pero me mantengo a raya de aceptar tal hipotésis como teoría, porque tan bien podría ser una simple estrategia de negocio de la Iglesia Católica. Algo así como: “si quieres seguir viviendo, y además  quieres vivir en abundancia, entonces ven a comer esta hostia con vino”.
No lo sé, no lo entiendo.

😀
Independientemente de que si lo crea, o no lo crea. Para mí es fascinante.