Perros que huelen la muerte

Ya hace bastantes años, me contaron una historia que ocurrió hace unos 50 años en un pueblito costeño, en áquellos áyeres, la perrada acostumbraba a dejar las puertas abiertas a su casa para soportar las temporadas de cálor.Era raro que alguien se metiera a robar, lo más malo que podría pasar es que los niños se metieran jugando futbol, y a su paso patearan o rompieran los adornos de la casa. Total, era un pueblito muy tránquilo.

Uno de los perros de este pueblito parecía tener un don especial, sucedía que el perro también se metía a las casas y se acostaba en las piernas de una persona, el perro permanecía quieto y hasta se podría decir que triste, a los pocos días, esta persona moría.

Apesar de parecer extraño de que solo se acostara en las piernas de muy próximo difunto, la perrada no parecía molestarse con el perrito ni mucho menos lo culpaban. Tal vez era porque ya se esperaban la muerte de tal persona, incluso quien agonizaba permitía con tránquilidad y hasta con gozo, que el perrito lo acompañara en sus últimas horas. La perrada tenía una teoría que explicaba el porque no se agarraron a periodicazos a este animalillo caramba. Creían que el perro poseía el poder de ver al ángel de la muerte.

No sé si le preguntaron al perro que como era, no me lo pregunten a mí, pero si tienes tantas ganas de imaginartelo, imagina a la calaca con su típica túnica con capucha y su guadaña.

Me acordé de esta historia porque vi una historia similar en la TV, pero aquí la explicación era diferente. En este programa contaron que los perros tienen 40 veces más receptores de ólores que los que tienen los humanos, además, tienen un órgano. Por otro lado, nuestros cuerpos comienzan a expeler ólores que son característicos de los que ya van a chupar faros. Gáses de organos que dejan de funcionar, téjidos pudriéndose, o tal vez y hasta hormonas y feromonas son transportados por el viento hasta que los captan los perros. El perro pudo haber aprendido que tal ólor estaba relacionado con el deseso de tal persona, y por esta razón decidía acompañarlo.

Hmmm, a mi me gustaba más la teoría que decía que el perro puede ver al ángel de la muerte.

El cassette que se mete solito al reproductor.

Hace unos días me encontraba cotorreando con un ámigo dentro de su auto. Como sistema de reproducción de sonido, el auto cuenta con un reproductor de cassettes.

Como mucha perrada es nueva, tal vez no sepan, justo antes de los iPods y los MP3’s, la forma más bárata y portable de llevar la música cónsigo era usando “cassettes”. Esto era dos rollitos ambos iguales, una cinta que se envolvía en uno de los rollitos mientras se desenrollaba del otro, y una cárcasa para proteger la cinta y los rollitos.  La cinta que una de las vistas estaba cubierta de un material magnético, y en tal material, por medio de magnetización se imprimían diversos patrones que al pasar cerca de una bobina éstos provocaban diversos sonidos, que podrían ser música. Los cassettes eran poco más grandes que una credencial de élector.

En el caso del reproductor en cuestión, para que reproduzca un cassette, éste debe ser introducido al reproductor empujándolo. Si, tiene un sistema para devolverlo y este sistema tiene unos resortes que le dan el último empujoncito al cassette para que el usuario cómodamente pueda tomarlo. Tales resortitos, ofrecen cierta resistencia al tratar de meter el cassette nuevamente.

Pues colocado en la boca del reproductor, estaba un cassette adaptador de reproductores de MP3’s (es un cassette que a partir de señales eléctricas como las que reciben los audífonos, genera patrones magnéticos similares a los que tendría un cassette de cinta, que la bobina del reproductor lee y los convierte en sonidos).

Lo extraño, el reproductor se tragó el cassette solo, como si alguien lo hubiese empujado.

Tratamos de explicarnos lo que sucedió con repetidos experimentos.

Uno fue, con el cassette puesto en la boca del reproductor, le di unos golpecillos simulando las vibraciones del mótor del vehículo. Sin émbargo, el cassette no se metió porque requería de una máyor fuerza para vencer los resortillos.

Otro experimento fue apagándo el vehículo y encenciéndolo nuevamente (no me pregunten porque hay que reiniciar), sin émbargo támpoco se duplicó el fenómeno.

Yo busqué también si habría algo suelto en el panel del reproductor, algo que pudiese interferir con el sistema, nope, aunque viejito, el reproductor está bien cuidado y no tiene nada suelto o golpeado.

¿Qué el sistema que bota al cassette también pudiera haberlo jalado?, nop, como expliqué antes, los resortitos siempre expulsan al cassette en la fáse final de la ejección, y el cassette queda entonces fuera del alcance del sistema.

¿Qué tal si la última vez que el sistema expulsó al cassette, ese se quedó atorado y por éso se lo volvió a tragar?, para que se lo trague, uno debe presionarlo hasta que el cassette esté casi al raz de la boca, sin émbargo, el cassette estaba fuera.

¿Lo húmedad podría provocar que se disparara el mecanismo?, podría ser, pero el cassette estaba fuera del alcanze de tal mecanismo, en dado caso, el mecanismo se hubiese activado, al detectar que se trabó porque el cassette no estaba en posición, el mecanismo se hubiese regresado, pero no se podría tragar el cassette, ya que para ponerlo en tal mecanismo, es necesario ejercer una presión que venza a los resortitos.

Me quedan las siguientes explicaciones:

  • Fue un espiritu que quería escuchar la canción del “Mono de álambre”
  • Pudo haber un “dimension colliding” (cuando las dimensiones chocan, pero suena mor nais in inglich), ésto es, alguno de nosotros de otra dimensión dijo: “voy a poner algo de música”. Cuando presionó el cassette, lo hizo en nuestra dimensión, lo cual tal vez no tuvo efecto en su dimensión y diría: “¡qué ráro!, clarito recuerdo que empujé el cassette”.
  • Un ente mágico no humano nos quizo distraer, tal vez para pasar frente nuestras narices através de un pórtal místico cargando una pesada olla de oro.
  • El auto en realidad es un ser extraterrestre que en cualquier momento se transformará en un enorme ser humanoide y peleará contra otros extraterrestres malvados, o por lo menos, hacerse pipí en algun funcionario de gobierno importante.
  • Uno de nuestros yo del fúturo tenía un mensaje importante que quería darnos, pero ya no pudo darnoslo porque lo estuvimos interrumpiendo con las pruebas del cassette.
  • Justo después de meter el cassette, encontramos una daga sin filo cuyo mango estaba hecha de una piedra cristalina y en el interior del mango había una árena mágica. Alguno de los dos pelió ferozmente contra poderosos gobiernos, pero al mismo tiempo puso en evidencia ante dioses dormidos que los humanos no eramos dignos de existir. Entonces el que poseía la daga, decidió regresar el tiempo justo antes de empujar el cassette.
  • Después de meter el cassette, seres extraterrestres nos adujeron, experimentaron en nosotros, nos regresaron al auto y después nos borraron la memoria, por éso ninguno recuerda quien metió el cassette.
  • El reproductor fue maldecido por el dueño anterior con un algún héchizo como: “por haberte tragado el cassette original de Fey, yo te condeno que cada 9 años, te tragarás un cassette.

¿Ustedes que opinan?, por ahorita los comentarios fueron desactivados gracias a los ad bots, pero si de corazón quieren decirme algo, pueden hacerlo atravéz del correo carlos@laperradaonline.com

Saludos