Perdí mi admiración hacia Hittler

 

Cuando yo era niño, estando en el salón de clases de mi escuela primaria, un compañero se pintó una suástica en uno de sus brazos. La maestra respondió como pocas veces solía hacerlo, demostró mucho enojo y algo de temor. Le preguntó al compañero que si sabía el significado de ese símbolo y enseguida nos pidió no pintarlo más.

¿Por qué?, años más tardes sabría que ese símbolo lo utilizaba como emblema el partido Nazi, los maestros nos hablaban de horrores y mucho sufrimiento que ocurrió durante esa fecha, y que no querían que se volviera a sufrir.

Comenzando a admirar a Hitler.

Durante mis años en la secundaria, y traes la insistencia de mis maestros de tocar el tema de la segunda guerra mundial, fui perdiendo la sensibilidad hacia las victimas del holocausto. Sin embargo, comenzó a nacer mi admiración hacia Adolf Hitler, al que yo lo consideraba como todo un líder, visionario, astuto e inteligente.

Pasaron los años y me entero que fue gracias a Adolf Hitler que se inventa el ¡legendario vochito!. Para mi sorpresa, Alemania había metido sus narices durante la revolución Mexicana, apoyando con armas a Victoriano Huerta. Poco se habla de éso, pero en un monumento a la revolución que está por la calle Washington, cerca de Av Unión, muy cerca de la clinica del IMSS, había un monumento de un soldado de la época de la revolución utilizando una metralladora ni más ni menos que alemana.

El nivel tecnológico eran de lo más chido que me podía imaginar, los poderosos Panzer poniendo a Polonia de rodillas en unos cuantos días, (por lo de la  blitzkrieg). Me hicieron creer que era todo un estratega militar.

Luego me entero que se buscó que Venustiano Carranza atacara a Estados Unidos para evitar que Estados Unidos entrara oficialmente en contra de Alemania a la segunda guerra mundial. Me imaginaba que un México con gobernantes que no fueran tan …, (no es que tema de ejercer mi libertad de expresión), lo dejamos que en mi cabeza sería mejor estar gobernados por alemanes.

Por otro lado, estaba las escuelas de donde salieron genios como “Albert Einstein”. (Que también era otro personaje que yo admiraba). Grandes adelantos tecnológicos, como la “bomba voladora” que utilizaba un motor pulse jet.
Todo éso me hacía creer que el Adolf Hitler era la mera onda.

Prestando algo de atención hacia los detractores.

Como siento mucho morbo hacia cosas de la historia, pues me gustaba mucho ver los documentales sobre Hitler. Aun no he visto la película de la biografía de Hitler. Vi una y otra vez, videos de esos pobres prisioneros casi calavéricos sin que me causara gran consternación (la neta, era menos sensible a estos temas antes). Que el chiste de que se enfrentara a varios países para poderlo aplacar me apantallaba muchísimo.

Vi documentales sobre como subió al poder con manipulación y engaño. Aprovechándose de que a la mayoría de la perrada nos encanta saber que si vivimos en la pobreza es por culpa de unos cuantos. Que el sentimiento anti-judío ya existía en Alemania antes de que Hitler fuese siquiera candidato a la presidencia. Que en Alemania se culpaba a los judíos de perder la primera guerra mundial, y también de haberse hecho ellos ricos causando la pobreza del pueblo alemán.

Me quemé documentales que daban datos sobre decisiones que tuvieron como consecuencia perder la segunda guerra, tal como la de atacar a Rusia, o la de la megalomanía. En algunas criticias yo decía: “¡Claro que van a decir que el Hitler no era chido!, pues este documental fue pagado por el equipo opositor”. En otros documentales solo decía: “¡glup!”.

Que se me cae Hitler del pedestal

Siento que tantas horas de documental, ya ni sé cuantos me chuté, pero si han sido bastantes porque era de mis temas favoritos durante muchísimos años. Bueno, creo que tal vez consiguieron el cometido.

No sé si sea porque ahora soy papá yo también, porque ahora el llanto de un niño ahora si me aflige, o tal vez porque conforme nos hacemos más rucos nos volvemos más chillones, pero por ahora. Ya no considero a Adolf Hitler como si fuera un mega mente, es más, ahora solo creo que era un tipo de psicópata, enfermo mental o algo así.

Por el contrario, ahora minimizo el hecho de que ascendiera al poder. Creo que no se requiere de mucho coco el prometerle a la perrada lo que él sabía que la perrada quería. Que solamente tuvo suerte de tener los contactos apropiados para que lo pusieran en el poder.

Supongamos que ahora, desde que yo era niño, he escuchado que la gente se queja de que las tortillas de los taquitos cada dia sean más pequeñas. Tengo años escuchando, si cualquier partido político me eligiera como candidato, yo, y sin pensarlo mucho, prometería expulsar del país a cualquier taquero que use tortillas que midan menos de 10 cm de diámetro para preparar sus taquitos, y cárcel para los taqueros que no pongan doble tortilla en sus taquitos.

Los tanques, el uso del carbón en lugar de petroleo, la luftwaffe tampoco fueron obra de Hitler. Si nos vamos, tenía en sus manos un avión jet muy fregón, el Me 262. Pero Hitler decidió que era mucho más chido un mega cañón, torpe, pesado, que solo se pudiera mover sobre rieles de ferrocarril, y que fueron fácilmente eliminados.
El odio hacia los judíos, así como las cámaras de gas y las formas para eliminarlos, tampoco fueron idea de Hitler, bueno, no por completa. Es que Hitler también se rodeó de embaucadores, charlatanes, y todo tipo de gente igual o hasta más luria que él.

Pero lo decisivo, para dejar de admirar a Hitler como gran estratega militar, fue que leí el libro de Sun Tzu: “El arte de la guerra”. No me sé exactamente el fragmento, pero dice algo como que cuando conquistas a otra tierra, no debes por ningún motivo enemistarte con la población local, para que ellos se te unan y peleen por tu causa. Casi desde el principio de tal libro, dice que cada ciudadano tiene la capacidad de ser un soldado. En otra menciona lo importante que es la información, y que una de las fuentes importantes de información, pues son los mismos locales.

Sun Tzu dice que hagas que tu ejercito pelee contra un único enemigo. Esta parte la tuvo fácil, puesto que como “único enemigo”, tenía al pueblo judío. Pero, creo ahora, que cada persona que fue asesinada por los nazis contribuyó a que Alemania perdiera la guerra; tal vez para mi resulta más fácil decirlo porque ya vi como términó toda esa locura antisemita.

Digo, no solo desaprovechó a los judíos como recursos humanos. No es un secreto que muchos de los judíos sean bastante ordenados en casi todas sus actividades, sobre todo en las cuestiones del dinero. Y es que tienen un autocontrol muy fregón. Otra cosa buena que se dice de los judíos, no sé si sea verdad, se dice que ellos se apoyan mucho entre ellos, más que personas de otras culturas. Que si ponemos a un grupo de judíos y otro de mexicanos en otro país, el grupo de los judíos prosperará en menor tiempo.

Si se quería crear una Alemania fuerte, pues, destruyendo a los judíos, y teniendo como objetivo principal a los que se habían hecho de muchos billetes, pues no era una decisión muy inteligente. Aquí creo que se emberrinchó, o tal vez se pandeo, pero no quizo reconocer Adolf Hitler que solo se los había cuenteado. Por lo menos el Vicente Fox cuando no cumplió su promesa de eliminar el horario de verano, y ahora, 15 años después, seguimos teniendo al horario de verano, pero sin ningun asesinato a causa de ello (por lo menos eso creo).

Para colmo, tuvo que utilizar gran parte de su ejercito en la tarea de asesinar a los judios (y otras personas).

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