Los 4 dias sin luz

Hace meses, circulaban rumores que causaban el terror de que nuestro sistema solar se acercaría a un hoyo negro, y que ésto provocaría unos 4 días de obscuridad absoluta. Pusieron fecha, comenzaría el 24 de agosto del 2015, ya casi terminan las “96 horas de eterna obscuridad, y pues seguimos aquí, ni siquiera nos acordamos de tal profecía.

Chido para todos los que se paniquearon.

La última carta de Alberto Einstein a su hija

Escuchando las tonterías que dice la fodonga en su programa “Simplemente Adriana” me sacó una carcajada escuchar sobre una supuesta “última carta” que le escribió el físico Albert Einstein a su hija Lieserl.

Supuestamente estuvo guardada que porque “Einstein” creía que no estariamos preparados para entender lo que nos escribió, entonces, deberíamos esperarnos 20 añotes, para prepararnos y poder entender esa carta.

¿Ansías conocerla?, bueno, pues ahí te va, pero debo advertirte que el nivel de estupidez supera los límites de exposición a babosadas diarios recomendados.

Mi querida hija:

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los prejuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.

Tu padre,

(Albert Einstein)

¿Por qué creo que es falsa?, bueno, pues tiene el tinte de las supuestas cartas que dio la virgen de Medjugorje, al igual que la carta de Einstein, las cartas de la virgen no podían ser reveladas sino hasta varios años después. Otra cosa común, es que antes nadie sabía nada sobre esas cartas. ¡Vaya casualidad!.

Le damos, Albert Einstein nunca se hizo cargo de Lieserl, de hecho, ésta niña nació fuera de matrimonio, En sus cartas hacia la mamá de Lieserl (osea la Mileva Maric), Einstein le decía que amaba a la Lieserl sin concerla, pregunta por los ojos que a quien se parecen,

En la segunda carta de Einstein hacia Mileva, ya ni menciona a la hija.

En otra carta, cuando Mileva estaba esperando a un segundo hijo, Einstein le hace saber que no estaba molesto por ese embarazo, que por el contrario, que estaba pensando en una “segunda Lieserl”, que porque no le debía negar a Mileva el “derecho que tienen todas las mujeres”. Osea, ¿qué pez?, y remata diciendo que él estaba muy triste por lo que le sucedió a Lieserl.

En otra carta posterior Einstein le pregunta a Mileva  que como quedó registrada, y que deberían “tomar precauciones para no tener problemas más adelante”.

¿Qué le sucedió a la primera hija de Einstein?, buuu, no se sabe, puede ser que muriera.
Pero también puede ser que la dieran en adopción, ya que a la mamá de Einstein también le gustaba la física y también quería presentar examenes. La hija como que les estorbaba.

Como sea, parece que Einstein nunca le escribió una carta hacia la niña, y hoy por hoy, de la niña no se sabe nada. Hubo un supuesto hijo de Einstein, pero resultó ser un fraude.

¿Por qué creo que no se hizo cargo de la niña?, bueno, para empezar, ni siquiera le quizo dar crédito a Mileva por sus contribuciones, (las cuales formaban casi la mayoría de los libros que Einstein publicó).

Regresemos a la carta, vamos a suponer que sí, que la niña se convirtió en mujer y que existe la posibilidad de que se escribiera esa carta.

Sin émbargo, aquí tenemos otro problema. En la carta se hace referencia a la fórmula
E=mc2
Que significa que la energía almacenada en un cuerpo es igual a su masa por la velocidad de la luz al cuadrado. En primer lugar, esta fórmula no es de Einstein, en realidad es de un italiano llamado Olinto de Pretto que la publicó en una revista llamada “Atte” en 1903. En esta revista, Pretto intentaba explicar la proporción en cualquier proceso en que la energía se convierte en masa (o viceversa), como en una explosión nuclear.
Tan es así de que esa fórmula no es de Einstein, que nunca fue llamado a participar en la construcción de la bomba atómica, ya se conocía que era un marrullero plagiador que se apropiaba de ideas de otros. Ni siquiera se le consultó para fabricarla, ¿por qué sería?.

Supongamos que sí es de él. Tenemos otro problema, las unidades de energía en esta fórmula son Kg.m2/s2 Osea, joules.
Sin émbargo, al amor no es posible medirlo con kilos, si reemplazas la masa por amor, aunque queda romántico, no queda en unidades de energía.
No puedes afirmar la siguiente comparación:
1 joule = AMOR x c2.

Referente al segmento:

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

 

Se nota que quien la escribe, no tiene ni idea de física. Primero se refiere al amor como “una fuerza”. Y en las siguientes líneas, ya está diciendo que el amor es “energía”. Fuerza no es igual a energía.
Ahora, la parte que dice: “única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo”. Támpoco lo diría un buen físico, o por lo menos alguien que ha leído y entiende mucho sobre física. Para muestra un botón: la energía gratitatoria aun no se entiende, tal es así que no se ha logrado entender la razón por la cual la tierra nos atrae. Saben que nos atrae, pero no el porque.

Si se supiera el porqué, y tal energía se pudiera manejar a nuestro antojo, podríamos hacer que un objeto sea más liviano, capáz de flotar sin necesidad de hacer uso de otra energía. Osea, simplemente bloqueando (o invirtiendo) la energía gravitatoria, sin necesidad de algun otro motor, una tonelada de ácero podría flotar tal cual como un globito de helio.

Para rematar, el mensaje de que debemos ser amorosos, supuestamente ya había sido antes revelado por extraterrestres, también por seres de otra dimensión, entes, fantasmas, brujos, chamanes, por los mayas, wixaricas y sus peyotes, seres humanoides marinos, etc.

Rídula carta.

Porque creo que los libros de Carlos Cuauhtemoc son chafas

En estos dias es muy recomendado que leas, casi casi por todos lados está el consejo de que leas al menos 15 minutos al dia, que enseñes a tus hijos a leer.

Que leer incrementa nuestro “acervo cultural”, mejora nuestras capacidades mentales, que nos hace más sabios y dificiles de cuentear y sabe que tanto.

Pero no es como para correr a la Gonvill y atascarse de libros. Después de todo, también hay libros que no son más que pura cochinada.

Curiosamente este tipo de libros es muy vendido, y leído, mucha de la perrada los recomienda, me refiero a los libros de superación personal.

Si tu ya leíste “Las enseñanzas del viejo Don Juan”, o “Los cuatro acuerdos ” , o “el caballero de la armadura oxidada” , o incluso, “El alquimista”, puede que me digas que son libros bien fregones que te han dejado profundos conocimientos. Sin émbargo, yo sé que en lo profundo de tu corazón, deseas no haber perdido tanto tiempo leyendo esa basofia, pero te lo guardas, porque tienes el síndrome del emperador desnudo.

De los libros anteriores, uno puede decir: “güeno, no me enseñaron nada, pero al menos me divirtieron”. Cosa que no se puede decir de los libros de Carlos Cuahutemoc Sanchéz. En la prepa, nos obligaron leer alguno de los libros de superación personal, de una lista, y en la lista estaba “La busqueda”, escrita por Carlos Cuahutemoc, y ese libro lo conseguí prestado. Así que para cumplir me puse a leerlo.

La trama, es MALISIMA. De entrada parece que el Temo intenta que te identifiques con un águila que se cree gallina, y un día la corren del corral para que se convirtiera en águila. Hmm, no, nunca fue mi caso, y no creo que la mayoría de la perrada fuera támpoco adoptada. Osea, águila que no supiera quienes eran sus padres estaba como fuera de lugar.

El águila tiene que irse hacia la cima de una montaña, pero ¿para qué?, osea, cuando más subes es cada vez más dificil encontrar alimento, además de que el clima se vuelve más frío. ¿Para qué un águila querría irse para allá?, ¿por qué no elegir un área verde, cerca de un río?, o de esos lugares preferidos por las águilas?

Total, ya el águila llega a la cima de la montaña, y se regresa. Otro animalillo metiche le pregunta que porque, y el águila le contesta: “voy a subirme a aquella montaña que todavía está más alta”.

Sin duda, muy motivante si tu fueras alpinista, pero poco prácticos para quienes nos gustan los climas más cálidos. Tal vez me dirá usted que debería juzgar ese libro desde un punto de vista más metáforico para poder entender la enseñanza. Sin émbargo, en ese libro no hay nada que aprender, que tengas aspiraciones y que le des aunque se hablen mal de ti o te digan que no las puedes, ya te lo han dicho una y otra vez, a cada rato, es tema recurrente de caricaturas, películas, que de verdad, decir que descubriste que necesitas superarte leyendo un libro de Cuahutemoc Sanchez habla muy mal de tí y te deja mal parado.

En otro libro de este mismo autor, deja ver lo torpe que es él al tratar las emociones humanas.

En su libro de “La ultima oportunidad” escribió unos diálogos que hablan sobre el “perdón”.
Segun el Temo, lo mero chido para perdonar consiste en que  debemos “obsequiarle” a quien nos ofendió, aquello que nos ha quitado, en lugar de pedir que nos lo regrese.

Pone de ejemplo una suposición de que alguien va a visitar a otra persona, y la visita le rompe un jarrón, si el dueño de la casa le cobra el jarrón y después de que su visita se lo paga, el dueño le dice: “te perdono”. Temo dice que en este caso, realmente no está perdonando, sino que haciéndose el tonto, que porque al pagarle el jarrón, automáticamente quedan a mano y ya no hay nada que perdonar.

Sin émbargo, nosotros somos seres emocionales y ésto es por lo que me parece absurda la lógica de Cuahutemoc,

Se le escapa al Temoc que algunos objetos no son facilmente reemplazables, y es muy dificil para alguien perderlos. Volvamos a ver el jarrón, puede ser que sea un jarrón de 10 pesotes, pero tal vez esa fue la primera cosa que pudo hacer algun ser querido enfermo de paralisis cerebral. Digo, podría ser un jarrón todo chueco, feo y mal terminado, pero para la dueña de la casa, sería una grosería que alguien le diga: “ups!, se me rompió tu feo jarrón, ahí te van 50 pesotes y te compras 5 de ésos”. Aunque económicamente le fuera mejor a la abuelita, probablemente ella estaría triste porque para ella, el jarrón era como un lazo que la unía con quien se lo obsequió. Y además podría molestarse con la falta de sensibilidad de quien rompió el jarrón.

Por otro lado, seamos nosotros los que rompamos el jarrón, no podemos andar ahí por las calles de Tonalá rompiendo jarrones y después, poniendo jetas y acusando a la perrada que nos lo cobre esos jarrones de ser unos ogts que no saben perdonar y que se hacen los tontos por cobrarnos.

Creo que para esperar que alguien te perdone, es obligatorio resarcir el daño o por lo menos negociar con el ofendido para hacer algo por mitigarle el dolor causado.

Regresamos al caso del jarrón, supongamos que lo rompimos y le decimos a la abuelita con el firme deseo de que no chille: “ups, perdón, digame donde compró su jarrón y ahorita mismo me lanzo a comprarle otro”.
Entonces la abuelita dirá: “Snif!, no mijos, así que quede, de todas formas ésos no los venden, ese me lo hizo tu tío Ramoncito Temblores hace un mes cuando aun estaba vivo”.
Sería cómodo y séncillo pensar: “Chido, ¡me salió barato!”, pero sería un buen gesto insistir en intentar reparar el daño o al menos minimizarlo, o corregirlo. Algo así como pedirle a la abuelita que te permita intentar pegar ese jarrón y de pasada darle una manita de gato al lugar donde estaba el jarrón. Digo, algo extra para que esa experiencia de ver roto su jarrón  cambie de algo triste a algo chido.

Dejamos el jarrón, más adelante el Temoc, en ese mismo libro de la “ultima oportunidad”, habla del “Amor verdadero”. Dice que el amor real no es un premio, y que los seres “superiores” (así, osea, los meros meros nices sobre los nices) aman a sus parejas e hijos no como un premio, sino a pesar de sus conductas. Que si hay condiciones para amar, entonces realmente no es amor verdadero.

PUUUUUUUUURAAAAAAAA BASUURAAAAAA.

En primera, nadie está obligado a amarnos. Si tu pareja te dijo alguna vez: “te amaré por siempre”, nada la obliga a seguir contigo a pesar de pisotearla o de restregarle en su carota que ya andas con otra.

En mis pláticas pre-matrimoniales me dijeron que el amor es libertad. Osea, que al igual que un halcón que le permiten salir a volar tiene la libertad de elegir si regresa con su cuidador o de plano se va hacia el bosque. Cualquier persona que te ama tiene la libertad de mandarte a la fregada, y lo hará si tu ya no le ofreces nada para que se quede contigo. Y si percibe demasiado daño o abuso de tu parte, ya la pregunta es si lo hará o no, sino cuando y como.

Ni siquiera como hijos debemos esperar el eterno amor de nuestros padres, es algo que debemos ganarlo, y si ya lo tenemos,  por lo menos no perderlo. Támpoco como padres podemos esperar que nuestros hijos nos soporten todas nuestras estupideces.

Un amor “incondicional” es tan dañino para quien lo da, como para quien lo recibe.

Supongamos el caso de una pareja, en donde uno le diga al otro: “no hay pez si tu no cumples con tu parte al formar este hogar, igual te voy a seguir amando”. 🙁 En estos momentos se me vienen a la cábeza tantos malos ejemplos de relaciones de este tipo, me es más fácil decir que sucede. Voy a poner de ejemplo a una pareja, no diré quien para no quemarla, nomás me interesa que me cachen mi lógica.

Es una pareja que concibieron una niña, Él no tiene un empleo fijo, de vez en cuando, cuando le cae alguna chambita, puede aportar al gasto del hogar $200 PESOTES.
Ella, támpoco trabaja, pero está dedicada a las labores del hogar, como ver las novelas y chatear en facebook, ¿cocinar o limpiar la casa?, no, jaja, támpoco tiene que cumplir con esas condiciones.
Ambos, junto con la niña, viven de arrimados en casa de los padres de ella, quienes literalmente les ponen la comida en sus platos. No hay condiciones como: “tu te encargas del hogar”, “tu te encargas de traer al chivo”.

De verás no le quiero echar la sal, pero este tipo de relaciones hermosas y poéticas de amor verdadero e incondicional, se las van a ver muy negritas cuando quienes los mantengan,  mueran.
Por lo mientras, además de ser comidilla en las reuniones familiares, él está delegando su autoridad de amo y señor de la familia a su suegra, creando confusión en la niña. Hmm, no, una vida no muy sana.

Regresamos a lo del Cuahutemoc Sanchéz. :S Nel, ya mejor cierro este post. Recomiendo que si los obligan a leer alguno de sus libros, por favor, no traten de acomodarse el saco. Sabe de donde sacó  Temo esa moralidad, pero la neta es muy vacía, inhumana, insensible y no muy aplicable.

Desventaja del tanque estacionario de gas

A la hora de cambiarse de casa, uno de los dilemas con los que se encuentra la perrada es si debe utilizar tanque estacionario o comprar los cilindros

Por un lado, el tanque estacionario tiene la ventaja de que se hace un contrato mensual, (o bimestral), en donde si se acaba dicho periodo, van a tu casa y te llenan el tanque hasta la capacidad especificada en el contrato. Es decir, si dice el contrato que te lo iban a llenar hasta el 75%, y cuando llegan encuentran que  estaba al 25%, pues solo te cobrarán el 50%. De esta manera sería muy raro que te quedes algun día sin gas.

Otra cosa chida del tanque es que por lo general está en el techo, y no tienes porque dejar pasar a los mugrosos gaseros en tu más mugrosa casa.

Y también se supone que es más seguro y estético, los peques no tienen porque andar jugando entre los tanques de gas, y el tanque estacionario, al manipularse menos que los cilindros, pues también tiene la ventaja de que las válvulas están en mejores condiciones, y el ácero del tanque, en general, estará menos oxidado que el cilindro.

Y hasta aquí, todo parece chido. Si no es por la corrupción que hay en las compañías de gas. Hasta este momento, no te sabría decir que compañía no te hace fraudes.

Por lo regular, un tanque de 20 litros que cuesta más o menos unos $300 pesotes, dura solo 5 días menos que si le echas $500 pesotes a tu tanque estacionario.

No son raros los usuarios que se preguntan: “¿pues cuánto me le están poniendo?”, después de asegurarse de que ellos no tienen fugas.

Y la respuesta es casi siempre la misma, de los $500 pesotes que pagaste, solo le echan lo equivante en gas a $350 pesos. Osea, solo te llenan entre un 60 – 70% de lo que les pagas, si es que te va bien.

Pero, no te puedes poner a pelear con el operador, puesto que él no te está cortando el suministro.
El corte del gas hacia tu tanque lo hace la misma bomba, de manera automática. Es decir, cuando se detecta que se ha llenado hasta el tanque el nivel indicado (digamos 75%), hasta entonces es cuando se detiene la bomba y se imprime el ticket. En muchos de los camiones despachadores, parece que este mecanismo fue deliberadamente alterado. Para que marcara 75%, cuando en realidad solo despachó 50% (o menos).

Segun el muchacho que te surte el gas, él no tiene la culpa. Puesto que así viene la máquina y él no la puede mover. Cosa que probablemente sea cierta. Pero también hay casos en donde los despachadores de gas reportan que te surtieron, cuando en realidad ni siquiera se subieron a tu casa.

Puedes reclamar, pero te mandarán un inspector. Si tienes buena suerte, este inspector puede testificar a tu fávor diciéndo que efectivamente te hicieron falta algunos kilos de gas.

Dependiendo de tu manera de pedir, o de cuánto miedo tu les puedas dar, el inspector te dará un vale por algunos kilos, después vendrá un juramento que disque ya no pasará, que ajustaron, calibraron y hasta corrieron a los tranzas, sin émbargo, no es de extrañarse que al siguiente mes te la vuelvan a aplicar.

Por otro lado, ésto no hace que el cilindro sea mejor, puesto que no siempre pesan lo que deben pesar.

Se puede optar por ponerse sangrón y pedirle que pesen en tu báscula de baño al cilindro, si pesa menos, entonces no pagarlo y exigir que te traigan otro. Si se enojan pues también contestarles que es para que se les quite la costumbre de andarlos vacunando. A mi no me late, además del coraje que pasas, pues está el riesgo de que ésto los lleve  a los golpes. Pero, ¿y?, ¿debemos permitirles que nos sigan robando para evitar confrontarlos?