Walkera QR X350 Pro Quadcopter – Main Body Set (cupon)

Si tienen un quadcoptero Walkera QR 350 PRO (para el normalito “no PRO” también les sirve) y recientemente le dieron en toda su mauser. Pues pueden comprar la refacción por $20.9 dolarotes en hobbyking. Se ahorran $5 dolarillos

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Pidanla que se las manden por córreo normalito, no pidan las paqueterías porque los de las paqueterías se los ensartan chido entre su “agente aduanal” e impuestos inventados. 

Otros códigos

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Sagrado Plutón Oro

Hoy me enteré acerca de una pieza de joyería muy interesante.

Se trata de un dijecito  que supuestamente está chapado en oro (no sé de que calidad sea el oro, supongamos que de 10 kilates) . Por sí solo, pues vale poquito, unos $30 pesotes, más o menos, pero lo chido es que tiene super poderes.

 

Se supone que este dijecito estaba “vivo”. Te trae la buena fortuna sin que tu te tengas que esforzar más y sin que cambies tus vicios y malos hábitos. Además te ayuda a luchar contra las fuerzas demoníacas, contra las enfermedades graves, contra las envidias y trabajos de brujería. 

Que si uno lo desarma podría ver “hilos de luz”, que son 72,000 canales de energía diferentes que nos van a ayudar a traernos puras cosas buenas, bonitas y baratas. Que si se te llega a perder, no importa donde lo pierdas, así sea si se te pierde nadando en la playa, pues va a regresar a tí, en tu clóset, de manera mágica, porque es como si fuése un “matrimonio” entre tú y este pedacito de metal no más grande que una monedita de un peso.

Además, mientras tu duermes, este dijecito sigue buscando por cada uno de los 72,000 canales las cosas buenas para tí, y va ordenando los sucesos y eventos, para que lleguen a tí.

Pero obvio, uno pensaría que es fraude si tal maravilla se la vendieran, así que no, no te van a cobrar ni un peso por el sagradísimo “Pluton Oro”, no, nada de éso. Te lo vas a llevar completamente cubriendo tan solo los gastos de envío, o si quieres pasar a sucursar, pues ya ni pagas el envío.

Si ya caíste una vez y te “regalaron” este dijecito, pues “necesitas” comprarlo otra vez, ya que este dijecito es una nueva versión sacada por los altos poderes de “Roma” (chequen que dice “Roma”, en lugar de “Vaticano”), y que en cada versión, le agregan más poderes para irlo actualizando.

Si aun sientes algo de curiosidad o morbo por obtener el “plutón oro” y se te está ocurriendo la idea de ir por él. OJO, no vayas, ni aunque no creas en nada de éso, mejor no le hagas al vivo

En realidad ellos no están interesados en sacarte los $30 o $40 o $60 pesotes del dije, de hecho, ellos están dispuestos a dartelos a tí a cambio de generar en tí algun sentimiento de gratitud hacia ellos.

¡Ahí viene el coco!

Durante mi infancia era común que asustaran a los escuinclitos para que se fueran a dormir diciéndoles que de no irse a la cama vendría “el coco” por ellos.
Afortunadamente para mí, mi madre usaba otra técnica para obligarnos a irnos a dormir (la chancla).

En las noches que nos reuniamos a jugar o platicar todos los niños del barrio, pues varios comenzaron a contar sus terrible historias de gente a la que se la “llevaba el coco”, para luego no volverlos a ver.

Por muchos años pregunté como era el coco, si tenía dientes, como es que se metía debajo de la cama, y pues va. Ni supe hasta hoy que era el coco.

El coco, en lengua nahuátl, significa “enfermedad”. Esta lengua nahuátl era hablada en gran parte de la zona centro y sur de este país; incluso aun se sigue hablando, y varias de sus pálabras fueron tomados por la perrada más modernona.

Cuando una enfermedad azotaba a una población, se le conocía como “cocoliztli”. Así que al coco o “cocoliztli” era algo a lo que los indígenas le temían bastante porque morían varios de sus amigos y familiares. Cuatro de los “cocoliztlis” que causaron más muertes ocurrieron durante los años 1545, 1576, 1736 y 1813.

Los enfermos sufrían horribles dolores, primero fiebre altísima, luego sangraban por los oídos y la naríz, la lengua y la boca se les enegrecía, hacían pipí verde,  tenían demasiada sed, después perdían la razón, tenían alucinaciones espantosas (sin contar lo que se siente de por sí tener el cuerpo cortado por la fiebre).

de 10 personas que se enfermaban de “cocoliztli”, 9 de ellas moría. Para quienes sobrevivían gracias  a sus sistemas de inmunidad, pues después terminaban muriendo de hambre, misería, dólor y tristeza.

Solo hasta hoy comprendí lo térrible que era el coco.

Aunque de manera paralela (o sea al mismo tiempo, para perrada corriente) y aislada, también han surgidos otros “cocos” en España, Portugal, Francia y otros países. Yo me quedo con la idea de que el coco era una enfermedad personificada como mounstro.

Pero ahora no viene el coco por los niños, ahora a los que no se duerman se “los carga la chin…ada”.

¡Ahí viene el coco!

Durante mi infancia era común que asustaran a los escuinclitos para que se fueran a dormir diciéndoles que de no irse a la cama vendría “el coco” por ellos.
Afortunadamente para mí, mi madre usaba otra técnica para obligarnos a irnos a dormir (la chancla).

En las noches que nos reuniamos a jugar o platicar todos los niños del barrio, pues varios comenzaron a contar sus terrible historias de gente a la que se la “llevaba el coco”, para luego no volverlos a ver.

Por muchos años pregunté como era el coco, si tenía dientes, como es que se metía debajo de la cama, y pues va. Ni supe hasta hoy que era el coco.

El coco, en lengua nahuátl, significa “enfermedad”. Esta lengua nahuátl era hablada en gran parte de la zona centro y sur de este país; incluso aun se sigue hablando, y varias de sus pálabras fueron tomados por la perrada más modernona.

Cuando una enfermedad azotaba a una población, se le conocía como “cocoliztli”. Así que al coco o “cocoliztli” era algo a lo que los indígenas le temían bastante porque morían varios de sus amigos y familiares. Cuatro de los “cocoliztlis” que causaron más muertes ocurrieron durante los años 1545, 1576, 1736 y 1813.

Los enfermos sufrían horribles dolores, primero fiebre altísima, luego sangraban por los oídos y la naríz, la lengua y la boca se les enegrecía, hacían pipí verde,  tenían demasiada sed, después perdían la razón, tenían alucinaciones espantosas (sin contar lo que se siente de por sí tener el cuerpo cortado por la fiebre). 

de 10 personas que se enfermaban de “cocoliztli”, 9 de ellas moría. Para quienes sobrevivían gracias  a sus sistemas de inmunidad, pues después terminaban muriendo de hambre, misería, dólor y tristeza.

Solo hasta hoy comprendí lo térrible que era el coco.

Aunque de manera paralela (o sea al mismo tiempo, para perrada corriente) y aislada, también han surgidos otros “cocos” en España, Portugal, Francia y otros países. Yo me quedo con la idea de que el coco era una enfermedad personificada como mounstro.

Pero ahora no viene el coco por los niños, ahora a los que no se duerman se “los carga la chin…ada”.

Cuando te hablan mal de la Iglesia católica”

Hola perrada mugrosa, les escribo este post por si sienten algo chipis, decepcionados de su Iglesia Católica y andan considerando la idea de cambiarse de religión.

Para empezar, no se sientan mal si hasta dudan del buen Dios, es un proceso por el que mucha de la perrada pasa. Es sano de vez en cuando enojarte y reclamarle a tu creador. Digo, si hasta un personaje de alguna historia que tu mismo estés escribiendo, después de crearle su personalidad, al escribirle un diálogo que no le va, de inmediato sentirás como que el personaje te dice: “¡Ey!, yo no diría éso!. Entonces, está chido, tu rezonga a tus anchas.

Sin émbargo, en estos momentos estás como cuando los cangrejitos mudan de caparazón. Tu nuevo caparazón es tiernito y tu carne es sabrosa para otros depredadores, otros peces ya olieron al cangrejito con caparazón blandito y lo andan buscando frenéticamente para comérselo.

Este es el momento ideal por el cual amistades o conocidos tuyos te hacen una invitación para que vayas a escuchar la misa de sus templos, o incluso te acercan con sus ministros o quienes profesan esa religión para que hables.

Constantemente en el radio escucho con frecuencia a tipos e otras religiones quejarse amargamente de la Iglesia Católica. 

Lo principal que le reclaman fue su época horrible en la que tenía a la “Santa Inquisición”, de las máquinas de tórtura y de la corrupción al administrar los sacramentos. Lo segundo que mencionan es sobre los sacerdotes pedófilos, del dinero y poder que tiene el Vaticano y el Papa  que se contrapone a lo poco que ayuda a la perrada que está en desgracia; para muchos, incluyèndome, no consideramos de mucha ayuda una oración del Papa para quienes no tienen séguro lo que van a comer ese día. Y si quieren o saben los detractores de la Iglesia Católica, exponen las amenazas (algunas de muerte) que hacen incluso altos mandos del clérigo mexicano  en contra de los parientes de las víctimas de los sacerdotes peredastas.
Todo ésto hace que se te enhierbe la sangre en contra de esta Iglesia, y aunque yo no puedo diferenciar que parte de esta publicidad negativa en contra de la Iglesia Católica sea méntira, pues si aceptamos que gran parte de las acusaciones son sobre hechos reales. Dejamos que su vénenillo comience a actuar y le prestamos atención a ver que es lo que ellos nos pueden ofrecer, casi casi les preguntamos: “¿y tu cuánto das?”

En mi caso, hasta me pasaron “La Biblia Negra”. Al parecer era para jalarme con los satánicos. Y a otros, de plano son invitados por los ateos. Ya sea si se trata de otra religión o culto, todos te dirán que quienes siguen a la Iglesia Católica son incultos, borregos, zombies, y que en su grupo, aunque pequeño, solo está la gente inteligente y pensante por si misma.

Otra cosa común es que en cualquiera de esos grupos te ayudan con algun problema que traigas, incluso si es económico, con la lana que les sacan a los demás miembros, es usada para ayudarte. Aunque no te lo pidan explicitamente, ésto crea en tí la obligación de por lo menos asistir a su siguiente reunión o misa. No es raro que hay quienes dicen que gracias a tal o cual religión, (o grupo ateo), se curaron del alcoholismo, drogadicción, o de la pereza.

En el caso de los satánicos y de los ateos, te venden la idea de que ya no tienes que rendir culto, ¡no más oraciones repetidas robóticamente!, ¡nomás arrodillarme ante un ente imaginario!.
Luego te comentan que los placeres sexuales las religiones cristianas los limitan en los “mandamientos”, y pues, para ellos no hay mandamientos. Osea, ¡qué chido!, te dicen que vas a vivir sin restricciones, tal cual como animalito en la naturaleza, que después de todo, nosotros somos animalitos. 

Sin émbargo, aquí viene lo malo de lo que ocurre después de haber escupido para arriba, y es que el salivazo se te regresa.

Siempre que exista alguna sociedad, o que por lo menos dos o más individuos deban permanecer juntos para mantenerse vivos, siempre  aparecerá algun mecanismo que regulen la conducta, para asegurarse que todos cumplan con su función y que ninguno se pase de lanza con los otros miembros. Si hablamos de organismos más complejos, como hórmigas o humanos, este mecanismo regulador estará conformoda por miembros de la misma comunidad que conforman “la clase social dominante” (la neta no sé si exista más de una hórmiga reyna, pero no entremos en detalles porque se me va el foco).  
En el caso de los humanos, es muy común que la clase social dominante tenga suficiente trábajo con terapear al grupo para mantenerlo unido. Tanto trábajo no le deja tiempo como para procurarse su propio alimento, o como para satisfacer sus necesidades básicas. Así que debe depender del grupo para que lo mantenga.

En este momento no sé cuando los humanos se dieron cuenta que para terapear al grupo, era necesario dejar impreso las creencias que lo mantienen unido (y creencias que le aseguran a la clase dominante mantener su estilo de vida), así si el líder del grupo moría, uno de la misma clase dominante podría reclamar el líderazgo y los otros lo seguirían porque en realidad, estarían siguiendo “sus creencias”.

Creencias que nos mantienen unidos, somos como los Zergs, que necesitamos de un “amo supremo” para obedecer, si no lo tenemos lo buscamos. En el caso de los satanicos, donde no te exigen devoción ni culto hacia satanás, pronto le comprarás las creencias a Anton Szandor LaVey u otrs escritores, sintiendo gran admiración y respeto.
Aun si eliges irte con los ateos, pronto te darás cuenta que en lugar de repetir robóticamente oraciones y mandamientos, estarás repitiéndo robóticamente fráses de Friedrich Nietzsche, entre otros autores.
Y aunque no los consideres seres místicos, dioses, si reconocerías que estos autores están por arriba de la perrada, tanto así que ya no serían de la perrada para ti. (Osea, son amos supremos).

Para donde quiera que corras al alejarte de la malvada Iglesia Católica, ya sea que te vayas con el tío (osea satanás), con los ateos, o con alguna otra religión, se te va a exigir cooperar con algo para mantener a sus dirigentes, que a diferencia de la Iglesia Católica, en muchos casos la cooperación es forzada.

He conocido a una persona que está en otra religión Cristiana, en su iglesia le obligan mensualmente a contribuir con billetes para cubrir los gastos y necesidades de su “iglesia”. La cuota no fue puesta por esta persona, fue designada en base a la suma de los sueldos de ella y su marido, glup!.
Hubo una temporada en donde no pudieron cubrir la cuota mensual, pero como en su iglesia son muy “comprensivos” para esos casos, pues le pidieron que ha cambio invitaran a comer a sus sacerdotes el número de meses que estuvo sin aportarles.

Si bien es conocida lo que te dicen en la Iglesia Católica para no perder clientes: que esta Iglesia Católica es la mera mera y única para obtener la vida y salvación eterna y alcanzar las promesas de Jesucristo. En grupos más pequeños, en donde el riesgo de disolverse el grupo es máyor, los métodos de mantener al grupo unido son mucho más agresivos. Quienes salen del grupo son de inmediato criticados y calumniad;